¿Téngo Diabetes?

Publicado en por CAD_Mexico

Por extraño que paresca, en este momento, muchas personas que padecen diabétes aún no lo sáben, porqué, por multitud de factores, no presentan la sintomatología clásica de sed y hambre intensa y pérdida de peso; peor aún, muchas personas estan muriendo en este instante como consecuencia de alguna complicación ligada a la diabétes. En México, la enfermedad ha tomado proporciones alarmantes, más aún que la epidemia reciente por influenza, puesto que son muchos los enfermos nuevos que no saben que padecen la enfermedad; por eso, ¿como puedo saber que padesco diabétes? ¿como puedo evitar enfermarme?

La diabétes, como es sabido, es el transtorno en el aprovechamiento de la glucosa o azúcar por deficiencia real o parcial de insulina producida por el páncreas. Cuando el páncreas no produce insulina en absoluto la enfermedad se denomina Diabetes Mellitus Tipo 1 o insulinodependiente; cuando la deficiencia de insulina es parcial, es decir, el páncreas fabrica algo de la insulina que requiere el cuerpo o el sujeto tiene mucha grasa corporal por lo que la insulina fabricada no es suficiente para satisfacer las necesidades del organismo, la enfermedad se llama Diabetes Mellitus Tipo 2 o No insulinodependiente. Pese a la semejanza, es importante la diferencia, puesto que el tratamiento también es diferente y eso determina la aparición de complicaciones tardías. En la juventud, antes de los 30 años en promedio, la enfermedad no suele producir sintomas alarmantes, basta solo tener sobrepeso importante, ser sedentario, consumir abundantes alimentos ricos en carbohidratos y/o grasas y practicar poco o nada de ejercicio como para que las cifras de glucosa en sangre comiencen a elevarse sobre 110 mgs/dl en ayunas o 140 mgs/dl dos horas despues de haber tomado la comida de mediodia. Adicionalmente, el riesgo de enfermar se incrementa notablemente si alguno de los padres es o fue diabético, puesto que la enfermedad se trasmite de padres a hijos a través de su herencia genética. Los niños y adolescentes poseén una resistencia impresionante para presentar síntomas diabéticos; se han observado casos de chicos entre 12 y 16 años cuyo único síntoma fue un dolor agudo e intenso de abdómen que los llevó, en álgunos casos, a ser operados del apéndice erróneamente y que tenian cifras superiores a los 450 mgs/dl de glucósa en sangre; en estos casos la enfermedad se denomina Diabetes Juvenil.

En contraste, en la edad adulta los síntomas suelen ser bastante sugestivos; sed intensa, eliminación frecuente y abundante de orina (que incluso obliga al enfermo a despertar por la nóche), apetito intenso, ganancia o pérdida de peso notable ... sensación de hormigueo en manos y piernas, dolor de cabeza sin razón aparente, infecciones frecuentes, sobre todo de las vías urinarias, debilidad y cansancio, que obliga a dormir en horas antes infrecuentes, obscurecimiento de cuello, espalda o axilas, dolor abdominal ...
Sobra decir que ante estos síntomas y con el antecedente de enfermos diabéticos en la familia es necesario tomar las previsiones adecuadas: acudir al médico para revisar glucósa en ayuno y después de comer, en la sangre y en orina, revisar el peso, colesterol y triglicéridos en sangre, presión arterial y frecuencia cardiáca y, especialmente, hemoglobina glicosilada. La edad no es limitante para una revisión de este tipo, sobre todo si el niño o el adolescente tiene malos hábitos alimenticios, no practica ejercicio o sufre de sobrepeso. 

Visto todo lo anterior, se puede preguntar, ¿téngo diabétes?

 

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